Obra reciente 2024–2026

Pinturas para
ver con tiempo

Cinco obras recientes con ficha técnica y texto curatorial, junto a un archivo de obra y procesos de 2010 a 2024.

En el taller

Así pinto

En mi taller, cada cuadro aparece despacio: capa sobre capa, entre silencio, color y paciencia.

Autorretrato — Ana Masias, 2026, óleo sobre lienzo
ANA MASIAS

Autorretrato

  • 2026
  • Óleo sobre lienzo
  • 68 × 45 cm

Esta obra reinterpreta el autorretrato juvenil de José Tola, conservando su pose y composición. Es un diálogo metafísico que se materializa, en la comunicación con el legado artístico de Tola, artista que formó parte importante de mi propia historia.

Autorretrato de José Tola
Señoritas del Dombás — Ana Masias, 2026, óleo sobre lienzo
ANA MASIAS

Señoritas del Dombás

  • 2026
  • Óleo sobre lienzo
  • 86 × 90 cm

El título Las señoritas del Dombás es un guiño a Las señoritas de Avignon de Pablo Picasso. En ambos casos, las mujeres representadas son prostitutas: en la obra de Picasso se trata de mujeres de los burdeles de la calle Avinyó en Barcelona. En mi trabajo, las señoritas habitan un frío territorio en una zona de guerra: son jóvenes que pasan de soldado en soldado a cambio de algo mínimo y básico como ropa o pan. La obra confronta al espectador con vidas reducidas a la supervivencia, donde el cuerpo femenino se convierte en una de las más grandes víctimas del conflicto armado, en la mayoría de veces sin tener otra posibilidad de elección.

Casandra — Ana Masias, 2026, 156 × 87 cm
ANA MASIAS

Casandra

  • 2026
  • Óleo sobre lienzo
  • 156 × 87 cm

Casandra reinterpreta un episodio del saqueo de Troya. En lugar de representar el momento en que es violentada por Áyax, la obra muestra lo que podría haber sucedido después: ella se acomoda su ropa, se levanta y continúa caminando entre las ruinas de su templo destruido.

Bajo el árbol de madreselva — Ana Masias, 2026, 165 × 114 cm
ANA MASIAS

Bajo el árbol de madreselva

  • 2026
  • Óleo sobre lienzo
  • 165 × 114 cm

Esta obra reinterpreta el retrato de Rubens e Isabella Brant, trasladando nuestra intimidad a las ruinas de la guerra detrás de la madreselva. El árbol, símbolo de fidelidad y permanencia, contrasta con un paisaje marcado por la guerra, convirtiéndose en una nueva oportunidad frente a la destrucción. La obra propone una reflexión sobre la persistencia del afecto incluso en medio de la devastación.

Peter Paul Rubens e Isabella Brant
Los niños juegan — Ana Masias, 2025, óleo sobre lienzo, 95 × 165 cm
ANA MASIAS

Los niños juegan

  • 2025
  • Óleo sobre lienzo
  • 95 × 165 cm

En un barrio periférico de Lima, el juego aparece como territorio de libertad y como símbolo de pertenencia, identidad y resiliencia frente a la pobreza.

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Es un instante de alegría e inocencia en medio de la carencia. En un barrio periférico de la ciudad de Lima, un grupo de niños corre tras una pelota de fútbol, mientras detrás se levantan viviendas precarias de madera, esteras y ladrillo expuesto. La pintura expone la paradoja de una infancia que, aun atravesada por la pobreza, encuentra en el juego un territorio de libertad. La obra es un homenaje a la memoria colectiva de los asentamientos humanos, donde el juego en la cancha improvisada se convierte en un símbolo de pertenencia e identidad.

La gran heroína — Ana Masias, 2025, óleo sobre lienzo, 160 × 110 cm
ANA MASIAS

La gran heroína

  • 2025
  • Óleo sobre lienzo
  • 160 × 110 cm

Una joven mujer camina entre las ruinas de una ciudad devastada. Su presencia monumental articula una narrativa de esperanza: lo femenino como fortaleza, liderazgo y resistencia.

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La figura de una joven mujer camina entre las ruinas de una ciudad devastada, en medio del paisaje hostil la protagonista avanza. El personaje se inspira en la figura de la hija de la artista, cuya presencia es monumental. La obra articula una narrativa de esperanza: cuando todo parece perdido, se puede encontrar en una sola figura —una mujer, una madre, una hija— el impulso para no rendirse. En ella se concentra la idea de que lo femenino es fortaleza, liderazgo y resistencia.

El sol se puso sobre nuestras promesas — Ana Masias, 2024, óleo sobre lienzo, 130 × 130 cm
ANA MASIAS

El sol se puso sobre nuestras promesas

  • 2024
  • Óleo sobre lienzo
  • 130 × 130 cm

Quizás sea la intensidad de los vínculos humanos durante los desacuerdos. En el centro, una mujer herida con vestido de gala, se erige como una figura cargada de desolación, mientras un hombre en penumbra le da la espalda. La escena se sitúa en un atardecer ocre, contaminado, sobre los restos de una ciudad. El sol se apaga sobre las promesas hechas. La mujer, bajo una luz blanca, pese a la herida visible, sostiene una mirada firme hacia el horizonte, frente a la traición y el abandono.

Más información · con poema
Veo bosques y estrellas. Una voz amable me consuela, a mí, diminuta bajo el cielo altísimo, olvidadiza y pocas veces triste, marchando bajo el ancho cielo. Si alguien quisiera mimarme, no sabría ya comprenderme, llevo el corazón enterrado, camino porque llevo botas y me he olvidado de todo, excepto de caminar.

¿O es que no hay flores en el horizonte y un paisaje tan plácido donde pueda sentarme a llorar? Adaptado de José María Remarque

El sol se puso sobre nuestras promesas explora la intensidad de los vínculos humanos durante los desacuerdos. En el centro, una mujer herida con vestido de gala, se erige como una figura cargada de desolación y pesadumbre, mientras un hombre en penumbra le da la espalda. La escena se sitúa en un atardecer ocre, contaminado, sobre los restos de una ciudad. La luz y el entorno en ocres y naranjas sugieren la tensión en lo que alguna vez fue un pacto afectivo o social, reforzando la metáfora de un sol que se apaga sobre las promesas hechas. La mujer, bajo una luz de reflector blanco, y pese a la herida visible, sostiene una mirada firme hacia el horizonte, representando resistencia frente a la traición y el abandono.

Caminé sobre la muerte, pero en mis manos queda vida — Ana Masias, 2024, óleo sobre lienzo, 110 × 90 cm
ANA MASIAS

Caminé sobre la muerte, pero en mis manos queda vida

  • 2024
  • Óleo sobre lienzo
  • 110 × 90 cm

Un ex soldado sobreviviente sostiene una flor entre las ruinas de un templo. La vitalidad de ese gesto contrasta con la crudeza de la guerra: la vida persiste incluso donde lo sagrado se ha derrumbado.

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Esta obra plantea una reflexión sobre la fragilidad de la existencia y la capacidad humana de resistir frente a la devastación. El personaje central es un ex soldado sobreviviente de la guerra. Él sostiene una flor en sus manos, como un gesto de vitalidad que contrasta con la realidad de la violencia y la crudeza de la muerte en el contexto de la guerra. Detrás se ven las ruinas de un templo, un escenario que representa un cambio de paradigma, la caída de lo que es sagrado, el derrumbe de las creencias más férreas.

Las últimas heroínas — Ana Masias, 2024, óleo sobre lienzo, 130 × 130 cm
ANA MASIAS

Las últimas heroínas

  • 2024
  • Óleo sobre lienzo
  • 130 × 130 cm

Dos jóvenes mujeres en un entorno ardiente. Sus miradas transmiten asombro, miedo y determinación. La atmósfera saturada de rojos y magentas otorga a las figuras una dimensión casi mítica.

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Las últimas heroínas nace a partir de imágenes compartidas en tiempo real en las primeras fases de la ocupación israelí de la Franja de Gaza. En la obra, dos jóvenes mujeres aparecen en un entorno ardiente, una con la ropa destrozada y la otra sosteniendo una piedra con la mano. Sus miradas transmiten tanto asombro, miedo y determinación. Las protagonistas representan la resiliencia femenina en contextos donde la vida cotidiana se ve interrumpida por la violencia. Sus cuerpos, expuestos a la vulnerabilidad, son también emblemas de resistencia. La atmósfera saturada de rojos y magentas intensifica la sensación de peligro y de urgencia, pero también otorga a las figuras una dimensión casi mítica. Ellas son las últimas heroínas, porque, a pesar de la destrucción, se mantienen vivas y de pie, con la mirada puesta hacia el futuro.

No hay nada fuera de ti — José Tola, 2017, óleo sobre lienzo, 150 × 150 cm
JOSÉ TOLA

No hay nada fuera de ti

  • 2017
  • Óleo sobre lienzo
  • 150 × 150 cm

Obra del maestro José Tola. Colección Ana Lucía Masias Bendezú Vda. de Tola.